Fitoterapia

Uso de las plantas medicinales en la terapéutica clínica, aunque no solamente son de uso las materias de origen vegetal, sino también las de origen animal y mineral.

Los chinos consideran a la mayoría de los alimentos como medicinales, y que si además la persona se mantiene activa, hace ejercicios respiratorios y mantiene una buena higiene personal puede mantener una larga y saludable VIDA.

La “dieta” tradicional china clasifica los alimentos en categorías; la principal es la de Yin y Yang, a las cuales se asocian los cinco elementos de la naturaleza, los cinco sabores y los movimientos del Qi.

Este tipo de alimentación consta principalmente de alimentos neutros como el arroz y demás cereales, y según la constitución física de la persona, una equilibrada ingesta de alimentos yin (fríos) y yang (calientes). Como los alimentos compensan las carencias y excesos de un determinado tipo físico, y como cada tipo tiene necesidades particulares, ciertos alimentos son beneficiosos para unos y perjudiciales para otros. La salud y la sensación de bienestar de una persona pueden mejorar considerablemente al comer o evitar determinados alimentos que afectan a su constitución.

El primer paso para adoptar una “dieta” china consiste en identificar la constitución del individuo. Una persona puede tener una constitución caliente (yang) o fría (yin). Las primeras deben consumir alimentos que contengan energía fría o fresca; por el contrario, las personas con constitución fría deben consumir básicamente alimentos que contengan energía caliente o templada. La dieta debe asimismo adaptarse a los cambios climáticos y de estación.

Importante: hay que tener en cuenta las condiciones climáticas del lugar donde se vive.

 

Los sabores

 

Sus principios activos, sus componente, son los que le dan el sabor a las plantas. Cada planta es un organismo complejo, sus principios activos son numerosos y de sabores distintos. Dichos principios activos dominantes darán a cada planta su sabor principal, el que justificará su clasificación en función de los cinco elementos.

El sabor ácido está relacionado con la Madera, el amargo con el Fuego, el dulce con la Tierra, el picante con el Metal, el salado con el Agua. Cada sabor actúa a su vez sobre los órganos, en relación al movimiento correspondiente. 

El sabor ácido es depurativo, laxante, tonifica el hígado y retrae el corazón y los vasos. 

El sabor amargo es depurativo, laxante, astringente, tonifica el corazón, seca la humedad del páncreas, tonifica el riñón y el pulmón. 

El sabor dulce es sudorífico, diluyente y relajante, tonifica el páncreas y relaja el corazón.

El sabor picante es sudorífico y diluyente, humedece el riñón y tonifica el hígado y el pulmón.

El sabor salado es astringente, laxante, flexibiliza y relaja el corazón y el riñón.